martes, 28 de octubre de 2014

2da Parte: Todo continúa con la EM

Posterior a un diagnostico inesperado y sin bienvenida mi situación estaba clara para los médicos no para mí. Intenté de todo para ser la misma de siempre, aunque hoy día agradezco en lo que me he convertido soy otra mujer en el mismo cuerpo con grandes fallas en la marcha, y cuando me refiero a todo incluye visitas a más de diez médicos entre homeopáticos y científicos con tratamientos diferentes. 

A pesar de  la ciencia empecé a considerar otros aspectos como los de personalidad que tienen influencia en el comportamiento del cuerpo.  Cuando inicié la dependencia fuertemente reflexioné con respecto a la humildad antes me consideraba pero no había conocido realmente ese valor hasta tener que contar con otro. Pues, pedir las cosas con un "por favor" porque realmente no puedes te muestra la otra visión de las cosas; entender que  obtener las cosas de una vez no existe, que debes esperar sin molestarte, que el trabajo no es tu vida, que el amor incondicional siempre tiene clausuras porque la gente se cansa y frustrarte a diario por querer “hacer” lo que para otro es natural forma parte de tu vida, lo que te obliga a cambiar para bien o para mal.

En mi caso ser independiente es casi imposible, sin embargo, intento serlo, siempre busco la manera de realizar actividades a pesar de mis piernas. Desarrollar una enfermedad, cual sea, no te anula como ser humano, puesto que debes mantenerte como paciente, hija, hermana, amiga, esposa y hasta amante para seguir adelante aunque tenga un alto precio, ya que todo te cuesta más que a una persona sana. A pesar de eso, desde que enfermé siempre trato de verme bien en un espejo nunca he dejado de arreglarme, eso me da ánimo, sin llegar a la vanidad. 

Aunque confieso que tuve un momento que sólo quería tirarme a la borda, pues me invadía el miedo, sin negar que a veces me sucede pero lo retiro de mi mente. Y en el tiempo que eso sucedió me aleje del mundo tanto que hasta hace poco amistades sean enterado de lo que padezco, aunque creo hoy día que fue durante la etapa de negación; al igual que no salía a sitios públicos sólo en extrema necesidad.  Salí de esos trances mirando a mí alrededor viendo las cosas bellas y positivas que tengo por las cuales valen la pena vivir y luchar.  

La situación en mi caso con el tema de aceptación fue difícil, ya no eres la misma. Tuve que aprender a vestirme sin tacones, dejar de correr y caminar fluido, lo cual ha sido tan frustrante como intentar mover los dedos de los pies que era algo tan minúsculo y sencillo. A su vez entiendo que esta degeneración afecta a todo aquel que te conoció con tanta energía. 


A pesar de todo he aprendido y cambiado mis actitudes sobre la vida. Cosas como creer que sólo a los malos le pasan estas situaciones caóticas no tienen peso, pues también le sucede a los buenos quizás para modificar y avanzar con todo lo referente a la fe, que tener una excelente actitud no basta debemos conseguir lo más esencial y es a Dios. Asimismo, que nada compra la salud ni la felicidad y que todo a tiempo tiene solución. Y darse ánimos y hacer chistes sobre ti mismo ayuda alivianar las penas. Todo está en la actitud frente a lo que te pasa, aún no sé cómo va  a terminar esta historia, sólo quiero escribir y aportar un poquito de aliento a quienes tenemos que luchar segundo a segundo. 

1 comentario:

  1. La mejor herramienta para crecer y mejorar es aceptar sin recelos y sin discusión, aprender y una vez que aprendemos nuestra aptitud se impregna de fe y optimismo es alli donde conocemos la tranquilidad y valor a la vida .Me da gusto que estes en este camino yo soy prueba de ello y aun sigo caminando con mis tropiezos pero viva y apostando a ella....

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